Hacia una filosofía del experimento

El experimento es la salvación del filósofo auténtico. El experimento es la rutina del científico autómata.

Cuando un estudiante empieza a acercarse a la disciplina filosófica se le muestran los textos de los pensadores más importantes de la tradición. Pero una vez empieza a volar por sí solo el nuevo pensador debe ser capaz de tomar sus decisiones, construir su pensamiento propio y romper con algunos pensadores idolatrados por esa tradición, haciendo un ejercicio real y vital de crítica filosófica.

Las redes de la tradición

Desgraciadamente muchos filósofos quedan enredados en la tradición y no salen de ahí, no se atreven al experimento. Simplemente no producen nada nuevo, no manifiestan alguna diferencia. Simplemente repiten y citan a las autoridades filosóficas consagradas por la historia. Manlio Sgalambro los denuncia y desenmascara en su obra «La consolación».

El experimento como escaramuza

Hace falta experimento, transgresión, rotura de paradigmas. Y crítica tomando la deriva de algún filósofo menospreciado pero que encierra más pensamiento valioso que muchos de los que están en el panteón de la tradición.

Para crear razonamiento abstracto de valor nada mejor que practicar el experimento, la escaramuza de salirse del redil y escribir por uno mismo mandando a la mierda lo que piensen los demás (que de pensar poco, todo sea dicho). De la herencia cartesiana solo queda el principio de evidencia pero no se recuerda eso de meditar, al menos tres veces. El mundo de hoy es víctima de la matematización, todo se reduce a estadísticas y datos. La información cuantitativa es la que vale.

Los científicos no saben escribir.

No piensan. Como contracorriente a este mundo tan mecánico yo propongo otro experimento, el filosófico.

El experimento filosófico

Libre, de escritura resistente para nadie en concreto. La creación de un texto solo al alcance de un hombre libre a lo largo de su vida. Un hombre que sabe lo que está en juego en cada decisión irreversible que toma.

Las decisiones irreversibles son las importantes de la vida. Te exigen sopesar lo que ganas y lo que pierdes.

Hay que pararse a pensar.  Muchas veces decidimos rápidamente y te conviertes sin poder hacer nada en un estúpido.

Hemos de saber que con nuestras decisiones conformamos el tipo de hombre que seremos.

Tus posibilidades futuras estarán condicionadas por esa cadena de decisiones. Por eso muchos ciudadanos hoy ya no piensan. La rueda capitalista anula las mentes.

La primera decisión de ese hombre raro

La primera decisión de ese hombre es la NO pérdida de su identidad confundida con la de la mayoría de descerebrados capitalistas. Ese hombre no quiere evidencias, no es eso es lo que busca. Quiere explicaciones profundas de las cosas, no quiere retórica ni marcos de sentido. En el capitalismo la obtención de fórmulas simplifica la realidad, para manejarla y controlar a los hombrecillos bobos. El científico moderno solo trabajará una parte concreta en profundidad. Pero perderá visión de conjunto, capacidad de expresión, humanismo y ética. No sabe para qué trabaja. No sabe que es una herramienta más de control. Así es la ciencia del capitalismo.

El resto siempre queda?

Si no se hubiera perdido el resto metafísico cartesiano quizá la instalación en el experimento no hubiera excluido la literatura especulativa y la filosofía de la ciencia.

El experimento como base del trabajo científico y la posterior matematización de todas las disciplinas ha tenido un efecto devastador sobre el progreso humano. 

No por las matemáticas sino por la exclusión de la especulación filosófica del ámbito científico. Con la matematización simplificadora de la ciencia, la misma quedó encorsetada, y quedó obligada a dejar de lado pensamientos científicos. Solo valían  los números y las ecuaciones. Con Newton se elevó la geometría, con las ecuaciones se elevó el álgebra. El análisis matemático es protagonista de enormes avances científicos pero diseña una disciplina que pierde pensamiento y sentido. El experimento antes que las matemáticas instauró una de las señas de identidad del proceso científico, la experimentación que ya será una nota esencial de eso que llamamos ciencia. Pero esos pasos hacia delante tiraron demasiadas cosas a la basura, cuando no era necesario.

La ciencia de los números

La Ciencia se vació de filosofía y de pensamiento en esos dos pasos porque se consideró ese razonamiento abstracto y dador de sentido como desechable. Por estos ríos tenemos estos lodos de científicos sin base ética, sin entender la ciencia en el conjunto de nuestra vida. Leonardo da Vinci es el paradigma de científico humanista, pensador y experimentador. Ese paradigma fue descartado. La ciencia del experimento y las matemáticas es buena y productiva para la industria capitalista pero no sirve para la crítica y la contención de los aspectos negativos del capitalismo al haber dejado su espíritu crítico aparcado con esas decisiones. Y…

cuando uno renuncia a pensar, no sabe pensar cuando llegan los problemas.

Mi propuesta

Yo te propongo otro experimento, no científico, sino filosófico, humanístico, literario: escribe para recordar lo que estás llamado a ser. El experimento filosófico y  ético es la antítesis del experimento científico y la estadística. Ese experimentos te llevará a una nueva síntesis la del hombre que recobra su sentido.