Garavito o sobre la conexión de la filosofía con el arte


Un artículo de Garavito me servirá de apoyo para explicar como el arte puede ayudar a practicar otra filosofía. Ya saben filósofos, visiten los museos y contemplen sus obras.

No pretendo hacer una reflexión teórica sobre filosofía del arte. No tengo espacio aquí para eso.  No es lo que persigo en unas pocas páginas, aunque reconozco que es un campo de estudio apasionante que puede mejorar mucho nuestro conocimiento, es puro ejercicio de conexiones entre el arte y la filosofía. Yo quiero hablar un poco de cómo el arte puede ayudarnos a pensar de otra manera, de cómo el arte a su manera nos habla. No voy a citar ahora a Gadamer y su hermenéutica del arte, en la línea de su hermenéutica filosófica.

“mi intención no es posicionar o consolidar argumentos que satisfagan las necesidades del discurso lógico-objetivo de la filosofía, porque precisamente es ese discurso que me interesa cuestionar, no porque quiera reemplazar por otro más adecuado o verdadero, sino porque considero que el ser humano tiene más de una opción para encontrar respuestas relativas a los misterios de las cosas del mundo, a sus sentidos y a sus posibilidades”

(Garavito, R.: “Filosofía y Arte: la posibilidad del conocimiento” en Revista de arte y estética contemporánea.  Mérida, Enero / Junio 2007., p. 110).

 

Un arte como forma de expresión propia, contenedora de esos sentimientos que muchos teóricos filosóficos encierran en un cajón,  y forma de interpretación crítica del mundo donde vivimos. Un arte así merece, sin duda, mi atención filosófica.

“En cuanto a la verdad en el arte, si se puede llamar así a ese costado revelado del mundo, a ese aspecto reinterpretado, a esa situación cuestionada, no es una verdad que pretenda representar la esencia intemporal, ni la objetividad universal, porque su reino “visual”, que es el reino de lo “subjetivo”, lo múltiple y lo cotidiano, lo histórico, no le asegura nada más que pequeñas verdades, intimas y transitorias; pequeños relatos, que desde el punto de vista de la filosofía tradicional, e incluso modernista, pudieran ser conquistas epistemológicas menores y limitadas. Sin embargo este conocimiento que se produce desde la percepción, desde la imagen y la experiencia, es capaz de integrar todos los aspectos que involucran a la vida, los sentidos, el intelecto, el contexto cultural, social, etc., es decir, a esa dimensión de la vida que no es expresable en conceptos”.

(Garavito, R.: “Filosofía y Arte: la posibilidad del conocimiento” en Revista de arte y estética contemporánea.  Mérida, Enero / Junio 2007., pp. 114-5)

De Garavito hacia una filosofía unidimensional, fronteriza y abierta.

La literatura y el arte son mucho más multidimensionales que la filosofía, que se halla encarcelada en la racionalidad de los conceptos. Los relatos que nos sugiere la obra de arte son tanto o más verdaderos que las ideas filosóficas de los más grandes filósofos. Más multidimensionales pues consideran todos los aspectos que involucran a la vida. Expresan esa dimensión de la vida que se escapa a los conceptos. Gracias a las conexiones literarias y artísticas quizá pueda la filosofía empezar a incorporar más psicología en su núcleo. Entonces servirá más al hombre, y sonará a verdad, y no a un hueco artificio.

“La relación de la filosofía con el arte, si aún es posible, ya no puede darse desde los contenidos de su lenguaje tradicional, donde el objeto de algún modo esta presupuesto, sino desde el enigma de los contenidos del objeto artístico, para constituir teorías probables a modo de dispositivos que pongan en funcionamiento posibilidades reflexivas, teorías que interroguen, no el fenómeno, sino sus posibilidades, finalmente teorías donde no haya un solo sentido sino muchos y en permanente fluidez y superposición, múltiples codificaciones y en varios sistemas simbólicos, tal como es la obra misma”.

(Garavito, R.: “Filosofía y Arte: la posibilidad del conocimiento” en Revista de arte y estética contemporánea.  Mérida, Enero / Junio 2007., p. 115)

Filosofía y arte se implican en Garavito
Filosofía y arte se implican en Garavito

El arte puede  ayudar al filósofo que se le acerca con una dotación de más posibilidades reflexivas,  y la inspiración de una escritura contenedora de mayor pluralidad de sentidos.