Otra filosofía: mi declaración de intenciones


Lo que sigue es mi declaración de intenciones cuando decidí empezar a escribir este blog.

Con el tiempo me he dado cuenta que el pensar se construye de forma personal y con un esfuerzo de lectura y escritura. Esas dos cosas construyen mi pensar. Desde la lectura tomo gran parte de los estímulos que luego dan origen a mi escritura. El ejercicio de escribir sobre, como yo digo, las cosas importantes de la vida supone un esfuerzo mental, cuyo objetivo no es otro que la orientación en este mundo inhóspito en el que vivimos. Te comento, a continuación, las dos razones principales por las que escribo este blog.

El pensamiento como hipervínculo

El pensamiento total no tiene departamentos estancos. Toda división es algo metodológicamente útil, pero para entender la realidad hemos de tener una mente lo más abierta posible.  El pensamiento encerrado en disciplinas provoca la perdida de infinidad de conexiones mentales creativas y productivas. Las fronteras tenemos que quitarlas, tumbarlas, traspasarlas. No solo hay pensamiento de alto nivel en los filósofos que la tradición filosófica ha consagrado como importantes. La historia oficial de la filosofía menosprecia a muchos pensadores maravillosos (en esto las mujeres se llevan la palma).  Es así, los mejores son incomprendidos o silenciados. Este blog dará difusión a la obra y a las ideas de esos filósofos marginados o marginales, poco comentados. Y en muchos casos desconocidos por el público en general. Y también, y esto es sorprendente, por estudiantes y profesionales de la filosofía.

Pero no solo procede el pensamiento de los llamados y etiquetados como “filósofos”. Cuántos escritores con sus obras digamos literarias dicen cosas más profundas que mucho filósofo oficial. Cuántos pintores (o artistas en general) escriben además de hablar con sus obras.

Hacia una filosofía de las conexiones

La filosofía encerrada en su disciplina no sirve. El sistema que la filosofía tradicional se afana en clausurar es un agujero negro en el que solo podemos perdernos. No hay cierre posible de sistema alguno. Todo cierre es (en) falso. La filosofía es abertura. El pensamiento no puede fragmentarse. Es total. A pesar de la existencia de diferentes disciplinas, la potencialidad del pensar se dispara gracias a las conexiones que se establecen entre la filosofía, la literatura y el arte en todas sus formas. Ese pensamiento global muy poc@s lo tienen, aunque muchos eruditos abunden.

Por eso este blog se llama otra filosofía , porque defiende una filosofía cuya praxis supone la interconexión con todos los demás saberes. No una filosofía de dominación y clausura.

La sociedad de consumo

En este mundo tan rápido en el que vivimos no se lleva pensar, no hay tiempo para eso. Así nos va. Ya sabes que lo que no se ejercita se pierde, se olvida. En esta sociedad capitalista, veloz, de usar y tirar, hay demasiada acción pero poca cabeza. El pensamiento está en extinción. Para resistir a esa tendencia escribo este blog. En cierta manera, gracias al trabajo de pensamiento que supone para mí, sigo siendo un ser que piensa, sigo siendo libre.

La filosofía se construye, se escribe, se lee. Entendiendo la filosofía en su dimensión práctica, como praxis, la vida queda unida a dicha actividad. No se trata de algo abstracto que hacemos de forma desconectada de lo que somos y hacemos.

Y aquí tenemos la segunda razón del nombre de este blog, otra filosofía, una forma de filosofar conectada con la realidad y que plantea una resistencia a la instrumentalización del hombre como sujeto de producción y consumo. Esto es, un sustrato para vivir de otra manera en el mundo de hoy. Otra filosofía de vida, menos descerebrada.

Mi declaración de intenciones
Mi declaración de intenciones

¿Cuál es tu declaración de intenciones?

Terminada mi declaración, me pregunta por la tuya. ¿Por qué haces filosofía? ¿Cuál es tu declaración de intenciones?

¿Cómo es tu filosofía?

El cómo, el para qué, y el porqué de tu filosofar deben ser planteados por cada cual.